En Lituania, como en el resto de los Países Bálticos, hay lugares como si se hubieran quedado parados en el tiempo. Hablar sobre parte de la historia con los locales es hablar de la cristianización, pues este fue el último bastión de paganos en caer ante las fuerzas religiosas de las llamadas Cruzadas Bálticas. A pesar de ello, muchas de las tradiciones bálticas antiguas aún existen en Lituania, como por ejemplo las ceremonias de matrimonio y melodías muy antiguas que nos remontan a aquellos tiempos antes de la cristiandad. Al igual que sus dos países hermanos del báltico, después de una larga historia bajo el poder de otros, alcanza su absoluta independencia durante la desintegración del Unión Soviética, es decir la llamada Perestroika. Su capital, Vilna, puede ser una verdadera fuente de nuevas experiencias para los viajeros, pues al igual que Tallin y Riga, Vilna cuenta con un casco antiguo medieval, que es uno de los mejores conservados de la Europa del Este y que es Patrimonio de la UNESCO. Cuenta también con partes modernas y grandes proyectos en plenos desarrollo. Únete a una travesía por los Países Bálticos para conocer más de su historia y su forma de ver el mundo en la vida actual.