Visitar Tallin, la capital de Estonia, puede resultar como un autentico viaje a la Edad Media. Su encantador casco antiguo, la ciudad medieval, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con una atmosfera verdadera de aquella época. Durante un recorrido guiado por sus calles, los visitantes pueden escuchar anécdotas que van desde antiguos reinados y países que han tenido bajo su poder a Estonia, periodos que se describen como el periodo danés, alemán, sueco y ruso, hasta alcanzar su absoluta independencia con a la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética. Sin duda alguna no ha sido nada fácil para la sociedad estonia, pero es mejor que tus clientes lo vengan a escuchar de la boca de uno de ellos y vean como los vestigios cuentan la historia por sí mismos, como por ejemplo el monumento a la bandera danesa, que supuestamente cayó del cielo precisamente ahí en ese lugar.